Si, quiero: Los votos matrimoniales

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Los votos matrimoniales son el “sí, quiero” que se dan los novios justo antes de ponerse el uno al otro las alianzas para jurarse fidelidad y amor eterno, y son la mayor muestra del amor de la pareja el día de su unión como marido y mujer.

El momento de redactarlos, es uno de los más difíciles, emotivos y bonitos de toda la preparación de la boda.

Es un momento mágico 

La hora de pronunciar las palabras con gran significado y escritas desde el corazón es la más romántica y emotiva de la boda.  Hoy en día los novios personalizan sus votos matrimoniales, saliendo de la típica frase: ” En la salud, y en la enfermedad, en la riqueza y pobreza”. Muchos optan por introducir en sus votos algunas frases de sus canciones favoritas.

¿Cuál es el origen de los votos matrimoniales?

El origen de estos votos se remonta a la Iglesia Anglicana, que las introdujo en el año 1952, aproximadamente. Tradicionalmente, las palabras que se utilizaban eran propias de un contrato público, poco romántico, ¿verdad?

Las tradiciones cambian con el tiempo. Son cada vez más las parejas que se animan a escribir sus propias promesas, leyéndolos en público como señal de compromiso y amor.

Inspírate en los momentos vividos con tu pareja

  • Para empezar, acuérdate de cuando os conocisteis y que lo primero que te impacto de él o ella.
  • Recuerda vuestra primera cita
  • Piensa en sus defectos y sus virtudes.
  • Prueba a introducir en los votos algunas frases de vuestra canción favorita o de algún libro que sea especial para vosotros.
  • Salte de lo típico. Lo original está de moda

¿Cómo prepararte para escribir tus votos? 

  • Tómate tu tiempo para reflexionar sobre el amor, tu relación y lo que esperas en el futuro.
  • Que tus votos sean breves pero sustanciosos. Unos 3 párrafos son suficientes.
  • Olvídate de los formalismos. Mejor concéntrate en el mensaje que quieres transmitir a tu pareja.
  • Puedes inspirarte en otros votos matrimoniales dichos en películas o frases para hacer los tuyos.
  • Una vez redactados tus votos matrimoniales, puedes enseñárselo a una persona de confianza como tu madre o tu amiga para que te den su opinión.
  • Cuando lo tengas todo listo, ensaya. La idea es que la lectura sea lo más natural posible, pero nunca está de más practicar un par de veces para dar con el tono y el ritmo adecuados.
  • Hazlo con tiempo. No dejes la escritura de las promesas para última hora. Si es posible embárcate en esta tarea un mes antes del enlace.

Escribir los votos matrimoniales no es tarea fácil y que hacerlo requerirá de mucho tiempo y, sobre todo, paciencia. El truco perfecto para hacerlo es esos votos tenga un toque personal.